El TSJN confirma las penas de prisión a dos policías forales por agredir a un detenido en Tudela

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha confirmado las condenas de 9 y 6 meses de prisión impuestas a dos policías forales por la agresión a un detenido en los calabozos de la comisaría de Tudela el 12 de febrero de 2025.

La sentencia ratifica el fallo dictado en abril por la Audiencia Provincial de Navarra, que consideró probado que uno de los agentes zarandeó, golpeó y propinó puñetazos en la cara al detenido. El segundo agente fue condenado al considerar el tribunal que, pese a presenciar la agresión, “pudo y debió impedir lo ocurrido”. Un tercer policía encausado fue absuelto.

Los hechos quedaron registrados por las cámaras de seguridad de los calabozos. Al día siguiente, el detenido acudió a Urgencias, donde se le apreciaron una tumefacción y hematoma en el puente nasal, una erosión en la espalda y hematomas en ambas rodillas.

El tribunal considera injustificable el uso de la fuerza

El agente que protagonizó la agresión fue condenado por un delito contra la integridad moral y otro leve de lesiones, además de a 600 euros de multa. El segundo policía recibió una condena de seis meses por permitir, incumpliendo sus deberes, los actos atentatorios contra el detenido.

Ambos fueron también condenados a inhabilitación para empleo o cargo público durante tres y dos años, respectivamente. El primer agente deberá indemnizar al detenido con 3.850 euros por lesiones y secuelas, mientras que ambos deberán pagar otros 4.000 euros por daños morales. El Gobierno de Navarra fue declarado responsable civil subsidiario.

El TSJN rechaza los recursos de los dos condenados y recalca que “los golpes propinados al detenido no admiten justificación alguna”. La Sala considera que la fuerza empleada fue innecesaria y recuerda que los agentes conocían que el detenido sufría un trastorno que podía provocar una conducta conflictiva.

Respecto al segundo agente, el tribunal considera que, dada su experiencia de 26 años en el cuerpo policial, tenía la obligación de intervenir. Según la sentencia, una simple advertencia podría haber detenido la agresión e incluso evitado que posteriormente el detenido fuera arrojado al suelo, golpeado y esposado a la espalda.

La resolución del TSJN puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.

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