El Parlamento reclama más inversión estatal para acelerar las autovías que conectan Navarra con Madrid y Aragón
El Parlamento de Navarra ha reclamado al Gobierno foral que exija al Ejecutivo central mayores inversiones y la resolución de los expedientes administrativos pendientes para acelerar las obras de las autovías Pamplona-Madrid y Pamplona-Jaca-Huesca-Lérida.
La resolución plantea también que Navarra busque una posición común con otras comunidades afectadas por estas infraestructuras, entre ellas Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana, País Vasco, La Rioja y Castilla y León.
Reclaman acelerar los tramos pendientes
La iniciativa pide al Gobierno de Navarra que reclame al Estado que aborde y acelere la licitación de los tramos pendientes de la conexión Pamplona-Madrid, especialmente en el eje Castejón-Medinaceli.
También plantea impulsar los trabajos correspondientes a las conexiones Pamplona-Jaca, Pamplona-Huesca y Huesca-Lérida, con el objetivo de mejorar las comunicaciones por carretera de Navarra con el resto del territorio.
La resolución pone el foco, por tanto, en unas infraestructuras que afectan directamente a la conectividad de la Comunidad Foral y a sus relaciones con comunidades limítrofes.
El Plan Foral de Regadíos reclama financiación suficiente
En paralelo, el Parlamento ha abordado la necesidad de garantizar financiación para ejecutar las actuaciones contempladas en el Plan Foral de Regadíos.
La iniciativa de Geroa Bai reclama al Gobierno de Navarra que asegure los recursos necesarios para acometer en el menor plazo posible las inversiones previstas, buscando además un desarrollo equilibrado entre los diferentes sistemas de regadío.
La propuesta plantea recurrir a recursos propios, fondos europeos y financiación bancaria, descartando expresamente repetir fórmulas como el denominado peaje en la sombra.
30.000 hectáreas de regadíos tradicionales siguen pendientes de modernización
Geroa Bai señala que Navarra ha modernizado durante las últimas décadas unas 49.000 hectáreas de regadíos tradicionales y de transformación de secano, principalmente vinculadas al Canal de Navarra.
Sin embargo, todavía quedarían alrededor de 30.000 hectáreas de regadíos tradicionales con infraestructuras consideradas obsoletas, a las que se sumarían las hectáreas pendientes de la segunda fase del Canal de Navarra.
La modernización de estas infraestructuras se plantea como una cuestión relevante para el sector primario navarro, especialmente ante la necesidad de mejorar la eficiencia en el uso del agua y garantizar la capacidad productiva del campo.
Infraestructuras estratégicas para Navarra
Las dos iniciativas ponen sobre la mesa una cuestión de especial importancia para la Comunidad Foral: la necesidad de mantener y mejorar las infraestructuras que sostienen la conectividad y la actividad económica de Navarra.
Carreteras, regadíos y agua forman parte de las inversiones estructurales que condicionan el desarrollo de las distintas zonas de Navarra, especialmente del medio rural y del sector agroalimentario.
