Kultur 2026 reúne a más de 12.600 personas en 42 localidades de Navarra
La programación cultural alcanza 12.642 asistentes
La programación musical y escénica de Kultur 2026, impulsada por la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana, ha cerrado su 31ª edición con 12.642 asistentes entre las actividades y la exposición.
El programa se desarrolló entre el 19 de junio y el 20 de septiembre, con actividades durante los fines de semana en 42 localidades y enclaves de Navarra.
Más de 5.400 personas acudieron a los espectáculos
Los conciertos y propuestas escénicas reunieron a 5.418 personas, mientras que el resto de visitantes corresponde al registro de la exposición incluida en el programa.
La organización destaca la valoración positiva de las localidades participantes, especialmente en los municipios más pequeños, donde Kultur permite ampliar la oferta cultural disponible durante el verano.
Nuevas localidades se incorporan al programa
En esta edición se incorporaron por primera vez Oroz-Betelu, Aberin, Abaurregaina, Abárzuza, Pueyo, Garde, Barbarin, Javier y Olagüe. Todas ellas han mostrado su interés en continuar participando en próximas ediciones.
La programación contó también con la colaboración de Navarra Music Commission y con empresas navarras encargadas de los medios técnicos necesarios para los espectáculos.
Artistas navarros y presencia femenina
Kultur 2026 mantuvo el criterio de contar mayoritariamente con artistas de origen navarro, además de favorecer la presencia de mujeres en la programación.
El programa busca acercar propuestas musicales y escénicas a todo el territorio y vincularlas con el patrimonio histórico, artístico y natural de Navarra.
La lluvia y el calor obligaron a modificar varias actividades
La meteorología condicionó parte de la programación. Tres conciertos tuvieron que ser cancelados por fuertes lluvias o tormentas en Abaurrea Alta, Corella y Ujué.
En otras localidades, como Fitero, Tafalla, Marcilla, Murillo el Fruto e Isaba, las precipitaciones afectaron al desarrollo de las actividades, aunque finalmente pudieron celebrarse.
En Bertiz, una tormenta provocó la caída de árboles y ramas y obligó a cerrar durante cinco días el Jardín Histórico. El calor, por su parte, provocó cambios de ubicación y horarios y redujo la asistencia en algunos conciertos.
