El Parlamento avanza en la nueva ley de víctimas del terrorismo con el debate centrado en ETA y la memoria
La Comisión de Memoria y Convivencia del Parlamento de Navarra ha aprobado el dictamen del proyecto de Ley Foral de Reconocimiento y Reparación de las Víctimas del Terrorismo, que será sometido próximamente a debate y votación en el Pleno. La norma actualizará la legislación vigente desde 2010 y ampliará las medidas de protección, asistencia e indemnización para las víctimas y sus familias.
Durante el trámite parlamentario se han debatido 225 enmiendas, de las que se han aprobado ocho: cuatro de UPN y otras cuatro presentadas conjuntamente por PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin. Las propuestas de UPN han buscado reforzar el reconocimiento de las víctimas de ETA y evitar que la nueva regulación diluya la responsabilidad de la organización terrorista, que es la que más víctimas ha causado en Navarra.
Indemnizaciones, vivienda y apoyo a las víctimas
El proyecto establece indemnizaciones complementarias a las estatales por fallecimiento, secuestro y daños físicos o psicológicos, con un incremento del 30 % en los supuestos previstos, además de compensaciones por situaciones de dependencia.
La ley también contempla ayudas para reparar daños materiales, asistencia sanitaria y psicológica, acceso a vivienda protegida, becas, medidas de inserción laboral y posibles beneficios fiscales. Su ámbito de aplicación incluye atentados cometidos en Navarra, en el resto de España o en el extranjero, siempre que las víctimas tuvieran la condición política navarra cuando ocurrieron los hechos o hubieran nacido en la Comunidad Foral.
Con carácter general, las medidas serán aplicables a actos terroristas cometidos desde el 1 de enero de 1960, aunque las ayudas por daños materiales quedan excluidas de esa retroactividad. Además, se habilitará un plazo de cuatro años desde la entrada en vigor para solicitar determinadas indemnizaciones complementarias por fallecimiento y daños físicos o psíquicos correspondientes a hechos anteriores.
UPN logra incorporar referencias a ETA, pero quedan fuera varias propuestas
UPN ha defendido 28 enmiendas y ha conseguido aprobar cuatro. Entre ellas figuran cambios en la exposición de motivos para vincular la construcción de una sociedad justa y pacífica con la memoria, el reconocimiento y la reparación de las víctimas del terrorismo, con una referencia expresa a ETA como la organización que más víctimas ha causado en Navarra. También se ha ampliado de una a dos el número mínimo de reuniones ordinarias del Consejo Navarro de Participación de las Víctimas del Terrorismo.
Sin embargo, han sido rechazadas otras propuestas de la formación regionalista, entre ellas la creación de un Memorial Navarro de las Víctimas del Terrorismo de ETA, la ampliación de determinadas ayudas a familiares, una reserva del 2 % de las plazas de empleo público para víctimas y familiares y el impulso de beneficios fiscales específicos.
UPN también había planteado que la Administración foral ejerciera la acción popular en procedimientos por enaltecimiento o justificación pública del terrorismo y que se investigaran posibles infracciones relacionadas con homenajes a terroristas. Estas propuestas no han prosperado.
Un censo de espacios de memoria y nuevas medidas de protección
Las enmiendas aprobadas de PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin incorporan medidas para proteger los espacios de memoria de las víctimas, también en el ámbito local. El Gobierno de Navarra dispondrá de dos años para elaborar un censo de estos lugares y desarrollar la normativa necesaria para definir las conductas contrarias a su protección y dignidad.
El texto prevé también mecanismos para retirar de las vías públicas elementos que legitimen la violencia terrorista, así como un régimen sancionador y cláusulas en subvenciones, contratos y convenios para impedir que se destinen fondos públicos a actividades de enaltecimiento o justificación del terrorismo. Estas obligaciones se extenderán a las entidades locales, y el Gobierno foral podrá intervenir ante su inacción en los términos previstos por la norma.
La ley fija además el 11 de marzo, Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, como jornada anual de recuerdo y reconocimiento, y crea un consejo consultivo en el que participarán asociaciones representativas de las víctimas.
Diferencias políticas sobre el tratamiento de las víctimas
El debate ha evidenciado discrepancias sobre cómo abordar la memoria del terrorismo. EH Bildu ha defendido un enfoque que evite, a su juicio, jerarquizar a las víctimas, y ha cuestionado el tratamiento diferenciado en materia de ayudas e indemnizaciones. También ha propuesto eliminar la regulación de la acción popular y elaborar nuevas leyes de reconocimiento para otras víctimas de violencia política.
Por su parte, UPN ha insistido en la necesidad de mantener una referencia explícita a ETA, reconocer a quienes sufrieron amenazas, extorsión o persecución y reforzar la memoria de quienes se vieron obligados a abandonar Navarra por miedo a la organización terrorista. Varias de estas propuestas han sido rechazadas durante la tramitación.
Tras la aprobación del dictamen en comisión, el proyecto continuará su recorrido parlamentario hasta el debate definitivo en el Pleno, donde se decidirá el contenido final de una norma que actualizará el marco foral de reconocimiento y reparación de las víctimas del terrorismo.
