Una veintena de niños participa en la liberación de autillos y cernícalos recuperados en Ilundain
Una veintena de niños y niñas ha podido vivir de cerca la liberación de varios autillos y cernícalos que habían sido atendidos y recuperados en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Ilundain (CRFSI). La suelta tuvo lugar este martes por la tarde en el Parque de Trinitarios, en un entorno elegido especialmente para favorecer la vuelta de las aves a la naturaleza.
940 animales atendidos durante este año
El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Ilundain ha recibido ya 940 animales silvestres en lo que llevamos de 2026. Entre ellos se encuentran 391 pollos que fueron recogidos después de caer de sus nidos y que han permanecido en las instalaciones hasta completar su desarrollo.
El personal veterinario de Orekan se encarga de la atención de estos animales y determina cuándo están preparados para regresar al medio natural. Habitualmente, los pollos son liberados cuando alcanzan aproximadamente los dos meses y ya pueden desenvolverse por sí mismos.
Una actividad para acercar la fauna a los más pequeños
Durante la jornada, los niños y niñas pudieron conocer de cerca a las aves antes de su liberación. Los responsables del centro les explicaron las características de cada especie, los motivos por los que habían tenido que ser atendidas y los cuidados que habían recibido durante su recuperación.
Algunos de los participantes tuvieron además la oportunidad de colaborar directamente en la suelta de los ejemplares, una experiencia pensada también para fomentar entre los más jóvenes el respeto y la protección de la fauna silvestre.
La elección de la tarde para realizar la actividad no fue casual. Los autillos son aves de hábitos nocturnos, por lo que el momento del atardecer resulta especialmente adecuado para su regreso al entorno natural.
Autillos y cernícalos, cada vez más presentes en las ciudades
Aunque muchas personas relacionan la fauna silvestre con espacios alejados de las zonas urbanas, algunas especies han conseguido adaptarse perfectamente a las ciudades y sus alrededores.
El CRFSI ha atendido este año 66 autillos y 45 cernícalos vulgares, además de 98 aviones comunes y 71 vencejos. La presencia de estas especies en entornos urbanos se explica, entre otros factores, por unas temperaturas más suaves, una mayor disponibilidad de alimento y una menor presencia de depredadores.
Esta proximidad también hace que sea más habitual encontrar pollos que han abandonado el nido durante las últimas fases de su desarrollo.
El verano, una época especialmente intensa para el centro
Los meses de verano concentran buena parte de las atenciones del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Ilundain. Durante esta época coinciden la emancipación de los ejemplares jóvenes, los movimientos migratorios y una mayor actividad de las personas en el medio natural.
Autillos, mochuelos y cernícalos se han adaptado a vivir en parques, edificios y otros espacios urbanos, aunque no siempre resulta fácil para la ciudadanía saber cómo actuar cuando encuentra un ejemplar joven fuera del nido.
Por ello, el personal de Orekan organiza periódicamente jornadas de liberación junto con los Guardas de Medio Ambiente, con el objetivo de acercar el trabajo de recuperación de fauna a la población y explicar cómo actuar ante animales heridos o pollos encontrados fuera del nido.
El autillo, un aliado contra las plagas
El autillo es una pequeña rapaz nocturna, aproximadamente del tamaño de una lata de refresco, que se alimenta principalmente de insectos.
Su presencia en las ciudades puede resultar beneficiosa, ya que aprovecha la concentración de insectos alrededor de las farolas para alimentarse. Entre sus presas se encuentran las polillas nocturnas, lo que convierte a esta especie en un aliado natural para controlar determinadas plagas.
El cernícalo ayuda a controlar los roedores
El cernícalo vulgar cumple también una importante función en los ecosistemas al alimentarse principalmente de pequeños roedores.
Cada ejemplar puede capturar alrededor de tres ratones al día y una pareja puede sacar adelante entre tres y seis pollos. Por este motivo, esta pequeña rapaz es considerada un eficaz controlador natural de plagas y agricultores y agricultoras recurren en algunos casos a la instalación de nidales artificiales para favorecer su presencia.
Qué hacer si encontramos un pollo fuera del nido
Ante un pollo que aparentemente ha caído del nido, la recomendación es no llevárselo inmediatamente. Si el animal no está herido, lo más adecuado es colocarlo en un árbol o en una zona elevada cercana al lugar donde se encontró, de manera que sus progenitores puedan continuar alimentándolo.
Si el ejemplar presenta heridas o no es posible devolverlo a un lugar seguro, se debe contactar con el Guarderío de Medio Ambiente, que puede ser localizado en el teléfono 646 594 948.
Cuando es necesario, los agentes trasladan al animal al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Ilundain, donde recibe atención veterinaria hasta que está preparado para regresar a la naturaleza.
