La juez prohíbe a tres investigados por la agresión a militares entrar en Berriozar mientras buscan a otros 11
Cuatro adultos quedan en libertad provisional y la investigación sitúa ya en 19 a los posibles participantes en el ataque
La investigación sobre la agresión sufrida por diez militares en Berriozar el pasado 19 de julio avanza tras las ocho detenciones practicadas esta semana. La operación policial mantiene ahora el foco sobre otros once posibles implicados, mientras cuatro de los detenidos adultos han quedado en libertad provisional por orden judicial.
La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Pamplona, María Luisa Corbacho, ha acordado además que tres de esos investigados, a los que la investigación señala como posibles participantes materiales en la agresión, no puedan permanecer ni hacer vida social en Berriozar, salvo para acudir a su domicilio o a su puesto de trabajo en los casos autorizados.
Los cuatro adultos quedan en libertad con medidas cautelares
Los cuatro detenidos mayores de edad, de entre 18 y 21 años, comparecieron este jueves ante la juez. Según la información publicada, respondieron únicamente a las preguntas de sus respectivas defensas.
La magistrada acordó su libertad provisional al no apreciar riesgo de reiteración delictiva. Ninguno cuenta con antecedentes penales y la Fiscalía no solicitó su ingreso en prisión.
A todos se les ha retirado el pasaporte, se les ha prohibido abandonar España y deberán comparecer ante el juzgado los días 1 y 15 de cada mes.
Tres de ellos están señalados en la investigación como posibles autores materiales de la agresión y tienen, además, la prohibición de permanecer o realizar vida social en Berriozar. La medida contempla excepciones para un investigado que reside allí y otro que trabaja en la localidad.
Otros cuatro detenidos son menores
Los otros cuatro arrestados son menores de edad y han quedado en libertad. Sus actuaciones continuarán por la vía correspondiente al Juzgado de Menores.
Con las ocho detenciones practicadas esta semana, los investigadores sitúan ya en 19 personas a los posibles participantes en el ataque. La Guardia Civil y la Policía Foral trabajan ahora para identificar y localizar a los otros once.
La investigación apunta a una agresión planificada
El auto judicial que autorizó los registros en cinco domicilios de Pamplona, Berriozar y Ansoáin ya recogía indicios de una acción coordinada.
Según esa resolución, un grupo de personas con los rostros y las cabezas cubiertos habría irrumpido simultáneamente en una terraza portando barras metálicas y defensas extensibles y se habría dirigido directamente hacia la mesa donde se encontraban los militares. El ataque, según el auto, habría durado entre 10 y 15 segundos antes de que los agresores abandonaran el lugar.
Los investigadores estudian ahora los teléfonos y dispositivos electrónicos incautados para tratar de determinar cómo se organizó la agresión y quiénes participaron en ella.
Cuchillos, una barra de hierro y otros objetos intervenidos
Entre los objetos localizados durante los registros figuran un cuchillo con funda y unos 13,5 centímetros de filo, una navaja mariposa, otro cuchillo de doble filo de unos 26 centímetros, un palo con una bola metálica unida mediante una cadena y una barra circular de hierro.
También se intervino un spray en otro de los domicilios registrados. Los investigadores analizarán estos objetos dentro de las diligencias abiertas por el juzgado.
La juez autorizó asimismo el análisis de comunicaciones, fotografías, datos de geolocalización y conversaciones mantenidas mediante aplicaciones como WhatsApp o Telegram para determinar si existió una organización previa y localizar a otros participantes.
Más de 450 horas de grabaciones y una llamada de 61 segundos
La investigación policial ha analizado más de 450 horas de grabaciones de cámaras. Sin embargo, según el auto, este material no ha permitido todavía reconstruir completamente los movimientos de llegada y huida ni identificar a todos los participantes.
La resolución judicial describe también un posible reparto de funciones. Según los investigadores, tres personas habrían realizado labores de vigilancia y señalamiento, mientras otras habrían participado directamente en la agresión.
Entre las comunicaciones analizadas destaca una llamada de 61 segundos, realizada a las 20.56 horas, entre un teléfono relacionado con el supuesto grupo de vigilancia y otro atribuido a uno de los investigados por su posible participación material en el ataque.
Ocho de los diez militares resultaron heridos
Los hechos ocurrieron cuando los diez militares, que se encontraban fuera de servicio, estaban viendo la final del Mundial entre España y Argentina.
Según el auto, cuatro llevaban camisetas de la Selección Española, otro vestía una camiseta con el anagrama de Núcleo Nacional y sobre la mesa había una bandera de España.
Al menos ocho de los diez militares resultaron heridos. La resolución recoge lesiones que requirieron puntos de sutura y tratamiento médico, además de fracturas óseas, costales y nasales.
El auto aprecia indicios de que la agresión pudo estar relacionada con el «desprecio a lo español, a la ideología asociada a la nacionalidad o a las instituciones del Estado». No obstante, se trata de una investigación judicial en curso y la calificación jurídica de los hechos todavía no es definitiva.
La causa sigue abierta
Entre los posibles delitos que aparecen provisionalmente en las diligencias figuran lesiones agravadas con instrumento peligroso, daños, desórdenes públicos, atentado, pertenencia a grupo criminal y tenencia de arma prohibida.
La investigación también contempla como posible móvil la discriminación por razón ideológica. Estas consideraciones forman parte de las diligencias judiciales y no constituyen hechos probados ni una sentencia firme.
La Guardia Civil y la Policía Foral mantienen abierta la operación mientras continúan analizando el material incautado y tratando de localizar a los otros 11 posibles implicados.
