Tudela depositará en su Archivo Municipal el reconocimiento de reparación del exalcalde Aquiles Cuadra
El Gobierno de España declaró nulas las condenas contra el alcalde republicano
El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, ha recibido a Enrique Cuadra, sobrino de Aquiles Cuadra de Miguel y nieto de Ruperto Cuadra, quien también dirigió el Ayuntamiento entre 1920 y 1921. Durante el encuentro, Enrique Cuadra ha entregado al alcalde la declaración de reconocimiento y reparación personal expedida por el Gobierno de España el 19 de noviembre de 2025.
El documento declara ilegítimo el tribunal que juzgó a Aquiles Cuadra, así como ilegítimas y nulas las condenas, sanciones y resoluciones dictadas contra él. Toquero ha anunciado que el documento quedará depositado en el Archivo Municipal. En la reunión también ha participado el abogado Jesús María Ramírez.
El Ayuntamiento prepara una exposición sobre Aquiles Cuadra
El alcalde ha avanzado que el Consistorio está preparando una exposición para dar a conocer la trayectoria de Aquiles Cuadra y su papel en la historia de Tudela.
El encuentro ha servido también para compartir recuerdos y reflexiones sobre la historia de la ciudad y la preservación de la memoria de quienes formaron parte de ella.
En octubre de 2025, todos los grupos municipales respaldaron por unanimidad una declaración institucional en apoyo a la petición de la familia para que el Gobierno de España reconociera la nulidad de la sentencia a muerte, en el marco de las medidas de reconocimiento y reparación de las víctimas de la dictadura franquista.
Aquiles Cuadra fue alcalde durante la Segunda República
Aquiles Cuadra de Miguel fue elegido concejal de Tudela en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 y accedió a la Alcaldía el 17 de febrero de 1932. Permaneció en el cargo hasta su dimisión, en junio de 1934, y destacó por la defensa de los bienes comunales y por impulsar la recuperación de terrenos y corralizas privatizados décadas antes.
Tras el golpe de Estado de julio de 1936, fue detenido en Sevilla en diciembre de ese año y trasladado a Pamplona. Un consejo de guerra celebrado el 10 de noviembre de 1937 lo condenó a muerte. La sentencia se ejecutó el 19 de octubre de 1939.
