Chivite vende una Navarra en máximos en el Debate del Estado de la Comunidad, mientras los problemas siguen sobre la mesa
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha abierto este jueves el último Debate sobre el Estado de la Comunidad de la legislatura con un discurso de 100 minutos cargado de cifras, anuncios y reivindicaciones de gestión. El Ejecutivo socialista presenta una Navarra con empleo, cuentas saneadas y más autogobierno, pero el balance deja también asuntos que difícilmente encajan con ese relato de éxito: las listas de espera sanitarias, la vivienda, la subida de precios, el retraso de infraestructuras y, especialmente, el conflicto de los túneles de Belate.
El debate llega además en el tramo final de una legislatura en la que la estabilidad del Gobierno ha dependido de una mayoría parlamentaria sustentada en PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin. Precisamente, el papel de EH Bildu y los acuerdos alcanzados durante la legislatura forman parte del contexto político de este último debate.
Belate obliga a rebajar el triunfalismo
El caso más evidente es el de Belate. Chivite ha asegurado que la duplicación de los túneles se terminará y ha defendido que su Gobierno ha actuado conforme a criterios técnicos y jurídicos.
Pero la realidad es que el proyecto afronta una nueva licitación después de que la fórmula planteada para continuar la obra haya generado discrepancias técnicas y jurídicas. Los servicios jurídicos del Ejecutivo no avalaron la fórmula para abonar los sobrecostes, mientras que la situación del contrato ha obligado al Gobierno a buscar una nueva solución.
Por eso, presentar Belate únicamente como una obra que se ralentiza por cuestiones administrativas resulta insuficiente. La ciudadanía tiene derecho a saber qué ha fallado, cuánto terminará costando y quién asumirá las responsabilidades políticas y administrativas.
Sanidad y vivienda: los problemas que no desaparecen con una estadística
La propia presidenta ha reconocido durante su intervención su “frustración” por los tiempos de espera en la atención especializada. Es una admisión relevante: después de años de Gobierno, las listas de espera siguen siendo uno de los principales problemas percibidos por los ciudadanos.
Algo parecido sucede con la vivienda. Chivite ha situado el acceso a una vivienda asequible entre sus prioridades y ha anunciado nuevas medidas fiscales e inversiones. Sin embargo, el problema no se resuelve únicamente con anuncios ni con presupuestos cada vez mayores. El Parlamento ha tenido que seguir reclamando medidas para localizar patrimonio público infrautilizado que pueda transformarse en vivienda.
Más gasto no equivale automáticamente a mejor gestión
Chivite ha reivindicado un techo de gasto récord de más de 6.850 millones de euros para 2027 y ha anunciado cerca de 600 millones adicionales en inversiones. También ha defendido la situación financiera de Navarra y la reducción del endeudamiento.
Son cifras relevantes, pero una Administración no debería ser evaluada únicamente por cuánto dinero moviliza, sino también por qué resultados obtiene con él.
El verdadero examen está en la capacidad para reducir las listas de espera, facilitar el acceso a la vivienda, mejorar las infraestructuras, contener el gasto y garantizar unos servicios públicos eficaces. El tamaño del presupuesto puede crecer mientras algunos problemas permanecen intactos.
El papel de EH Bildu condiciona la legislatura
El discurso de Chivite también ha reivindicado la convivencia, el autogobierno y una Navarra plural. Sin embargo, su Gobierno ha necesitado durante la legislatura el apoyo de fuerzas con posiciones muy diferentes en cuestiones esenciales.
La relación con EH Bildu seguirá siendo uno de los elementos políticos que marcarán el balance de estos años y la futura campaña electoral. El debate no debería limitarse a si existen acuerdos parlamentarios, sino a qué políticas han salido adelante gracias a ellos y qué compromisos ha tenido que asumir el Ejecutivo para conservar su mayoría.
Una legislatura que llega a su último debate con muchas preguntas
Chivite ha reivindicado que su Ejecutivo es el que más ha avanzado en autogobierno y ha presentado sus dos legislaturas como un periodo de ampliación de competencias y mejora económica.
Pero el último Debate sobre el Estado de la Comunidad debería servir también para pasar del relato a la rendición de cuentas.
Belate, las listas de espera, la vivienda, el coste de los servicios públicos, las infraestructuras pendientes y el modelo de acuerdos parlamentarios son cuestiones demasiado importantes como para quedar enterradas bajo una sucesión de cifras positivas.
Navarra puede tener buenos indicadores económicos y, al mismo tiempo, mantener problemas importantes en su vida cotidiana. La gestión pública se mide precisamente en ese punto: en la distancia entre lo que un Gobierno anuncia y lo que el ciudadano termina percibiendo.
