Tensión en el Pleno de Barañáin: el PSN acusa a la alcaldesa de «ordenar a empleados abandonar su puesto»
El Pleno del Ayuntamiento de Barañáin vivió uno de sus momentos más tensos durante el enfrentamiento entre la portavoz del PSN, María José Anaut Couso, y la alcaldesa, María Lecumberri (UPN). La socialista lanzó una acusación especialmente grave contra la alcaldesa al asegurar que habría ordenado a empleados municipales abandonar su puesto antes de tiempo para impedir que se llevaran a cabo determinadas actuaciones.
Una afirmación contundente que, durante el debate, no quedó acompañada de pruebas o documentación que acreditasen esas supuestas órdenes. La acusación quedó así formulada en sede plenaria, pero sin que Anaut aportase públicamente elementos que permitieran comprobar que los hechos se produjeron tal y como fueron relatados.
Acusaciones graves, pero sin pruebas sobre la mesa
El problema de este tipo de intervenciones es precisamente la gravedad de lo que se afirma. Acusar a una alcaldesa de utilizar instrucciones a empleados municipales para paralizar actuaciones no es una discrepancia política más: implica atribuirle una actuación deliberada desde el Gobierno municipal.
Por eso, resulta especialmente relevante distinguir entre una denuncia política y un hecho acreditado. En este caso, la portavoz del PSN planteó su acusación durante el Pleno, pero no mostró pruebas que permitieran verificarla.
La discusión terminó elevando la tensión entre ambas representantes, con reproches cruzados y un intercambio que volvió a poner de manifiesto el clima político que atraviesa el Ayuntamiento de Barañáin, donde el PSN es cada vez más cercano en sentido de voto y en estado de bloqueo al grupo municipal de Bildu.
Lecumberri y Anaut elevan el tono del enfrentamiento
María Lecumberri, alcaldesa de Barañáin por UPN, respondió a las acusaciones de la portavoz socialista durante la sesión.
La oposición tiene todo el derecho a fiscalizar la actuación del Ayuntamiento y a pedir explicaciones. Pero también existe una diferencia importante entre exigir responsabilidades con datos sobre la mesa y lanzar acusaciones graves sin aportar evidencias que las respalden.
El Pleno de Barañáin volvió a demostrar así que la política municipal está lejos de vivir un momento de calma. Y en este caso, la polémica no está únicamente en lo que se denunció, sino también en la ausencia de pruebas aportadas públicamente para sostener una acusación de semejante alcance.
