Navarra entra en modo electoral
Septiembre ha devuelto la política navarra a la carretera. UPN, PP y PSN han abierto el curso político mirando ya, de una manera u otra, a las elecciones forales de 2027. Y no es casualidad: queda un último curso parlamentario antes de que Navarra vuelva a las urnas. En Mayo de 2027.
UPN quiere convertir las próximas elecciones en un cambio de ciclo y recuperar el Gobierno foral. El PP busca crecer y consolidarse. El PSN, mientras tanto, intenta reivindicar su gestión y ha puesto en marcha un proceso de escucha para construir su programa de 2027.
Al otro lado, EH Bildu ya ha elegido a Laura Aznal como candidata y aspira a consolidar el espacio político que durante los últimos años ha ganado peso en Navarra. Geroa Bai y Contigo-Zurekin afrontan también un curso decisivo para mantener su influencia, sin aclarar quién encabezará sus respectivas listas.
Y mientras los partidos empiezan a pensar en votos, Navarra sigue teniendo problemas que no entienden de campañas: la sanidad, la vivienda, la educación, la industria, el empleo, el mundo rural o la situación de los servicios públicos.
Ahí debería estar el verdadero debate. Acertará quien atine en el mensaje.
Porque una cosa es que los partidos preparen las elecciones y otra que Navarra quede atrapada en una precampaña permanente.
Los ciudadanos están cansados de que la política se reduzca a quién gana, quién pierde o quién pactará con quién. Quieren saber quién tiene un proyecto, quién tiene capacidad para gobernar y, sobre todo, quién está dispuesto a solucionar sus problemas.
Navarra se prepara para un cambio de ciclo político. Que esta vez la carrera electoral sirva también para hablar de la Navarra que queremos construir.
Menos consignas. Más proyecto.
