«Navarra 2027, se prepara la nueva batalla electoral»
Navarra ya está pensando en las elecciones de 2027. Todavía quedan meses, pero los partidos han empezado a mover ficha y el curso político que ahora comienza es el último antes de que los navarros vuelvan a las urnas.
Y hay algo que empieza a quedar claro: las próximas elecciones no van a ser solamente una cuestión de quién gana y quién pierde. Van a ser una cuestión de cómo queda repartido el tablero.
En 2023, UPN fue la fuerza más votada y consiguió 15 escaños. El PSN obtuvo 11 y EH Bildu 9. Geroa Bai logró 7, mientras que PP y Contigo-Zurekin consiguieron 3 cada uno y Vox, 2. La mayoría absoluta está en 26.
Ese resultado permitió un Gobierno liderado por María Chivite e integrado por Geroa Bai y Contigo-Zurekin, y apoyado parlamentariamente por Bildu. Pero cuatro años después, el escenario vuelve a estar abierto.
UPN mira hacia el Gobierno y el PP busca su sitio
UPN ha comenzado el curso hablando abiertamente de cambio político y de la posibilidad de recuperar el Gobierno de Navarra. Es lógico que ese sea su objetivo después de haber sido la fuerza más votada en las elecciones forales desde 1991 ininterrumpidamente.
Pero hay una incógnita importante: qué ocurrirá con el espacio que comparte parte del electorado con el Partido Popular.
Una candidatura conjunta podría tener unas consecuencias electorales diferentes a concurrir por separado. Y esa decisión no es menor en un Parlamento donde unos pocos escaños pueden cambiar las mayorías.
El PP, mientras tanto, quiere mantener su propia identidad y seguir creciendo en Navarra.
La el centro-derecha navarro llega, por tanto, a 2027 con una cuestión pendiente que va más allá de las siglas: cómo conseguir que sus votos se traduzcan en una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar, pero teniendo en cuenta que para gobernar se deberán articular mayorías con partidos de otro espectro político.
El PSOE tendrá que defender su posición
Para el PSN, las elecciones serán también un examen importante.
Los socialistas parten desde el Gobierno y María Chivite aspira a continuar al frente del Ejecutivo. Pero deberán afrontar una competencia que hace unos años parecía menos evidente: EH Bildu ha ganado peso y disputa al PSN parte del espacio mal llamado «progresista«.
Los sondeos publicados durante 2026 han mostrado precisamente esa proximidad entre ambas formaciones, aunque son fotografías de momentos concretos y no pueden convertirse en una predicción del resultado.
La cuestión política sí está clara: el PSN tendrá que defender su papel como principal referencia del bloque de gobierno mientras EH Bildu intenta seguir creciendo.
Y de esa relación puede depender buena parte del futuro mapa parlamentario. También dependerá de quién lidere el PSOE desde Ferráz.
EH Bildu crece
EH Bildu llega a esta cita con Laura Aznal como candidata a la Presidencia y con un espacio político que ha ido aumentando su representación en Navarra.
Su objetivo ya no parece limitarse a consolidar lo conseguido. La formación aspira a tener un papel cada vez mayor en las decisiones de Gobierno o, incluso, presidirlo.
Eso plantea otra de las preguntas de 2027: hasta dónde puede crecer EH Bildu y qué efecto tendrá ese crecimiento sobre el resto de partidos de su entorno.
En un Parlamento fragmentado, el crecimiento de una formación puede producirse a costa de otra, o puede venir acompañado de una mayor participación y movilización electoral. Veremos si Bildu queda segunda fuerza o tercera, y qué negociaciones mantienen tras esto con el PSN.
Geroa Bai y Contigo-Zurekin pueden volver a ser importantes
Hay partidos que quizá no necesiten ganar las elecciones para resultar decisivos.
Geroa Bai es el mejor ejemplo. Con 7 escaños en 2023, forma parte del actual Gobierno y ha vuelto a situar a Uxue Barkos como candidata.
Contigo-Zurekin cuenta con 3 parlamentarios.
En un Parlamento con 50 escaños y una mayoría absoluta situada en 26, tres, cuatro o cinco escaños pueden acabar teniendo una importancia enorme.
Por eso, además de mirar a las grandes fuerzas, habrá que observar qué ocurre con los partidos pequeños y cómo se reparten los votos dentro de cada espacio político.
Vox busca consolidar su espacio
Vox afronta el ciclo electoral de 2027 con el reto de consolidar el espacio que consiguió abrir en Navarra en las últimas elecciones. En 2023 obtuvo 2 escaños en el Parlamento foral, con el 4,61 % de los votos, entrando por primera vez en la Cámara navarra con representación propia. Su evolución dependerá de su capacidad para mantener ese electorado y de cómo se configure el espacio de centroderecha, especialmente ante la relación entre UPN y PP y la posible concentración o dispersión del voto.
Más que su resultado de 2023, la clave para Vox será comprobar si logra convertir aquella entrada en el Parlamento en una posición estable dentro del mapa político navarro de cara a 2027.
Un futuro incierto
Lo que es evidente es que a falta de conocer algunos equipos y candidatos, la derecha no sumará 26 y es esa estrategia y análisis, junto con un posible cambio de ciclo en el PSOE central y el probable sorpaso de Bildu al PSN, la que definirá quién preside Navarra en 2027.
